mejorlavidasimple

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domingo, 31 de mayo de 2015

Conversaciones con una nueva vida

Sabe que vendrá
un golpe distraído de un sucio destino
o un disparo del tiempo desdentado
a robarle la posibilidad prohibida,
y no habrá gota que descienda
del borde del ocaso
al suelo mar profundo del abrazo.
Ese día,
calentará en un cazo las flores del espanto
sin prestar atención al temblor de la mano,
y dejará en su boca mal planchada,
las espinas clavadas y el polen disecado de su cama.
Saldrá perfumada con el olor breve
de las tardes de un mayo denostado,
con el alma arrugada en una caja cerrada,
y recorrerá las calles de otra forma,
desnudando serena
las
banales horas con sus fútiles glorias.
Bailará,
con su piel apuntando la luna astral,
devorando las noches que pudo estar sola,
y moverá sus pies por esquinas de corcho decoradas,
entre cubos de basura arrinconados
que esperan la bolsa que interrumpa
la exigua vacuidad de sus entrañas.
Evocará tangos y fados
por la orilla perfilada de tu cara,
para calmar su aliento acalorado,
sus brazos agotados
de pasar el platillo por bares y plazas,
danzará con el cuerpo,
con su animal perdido,
con las estrellas heladas que nadie reclama.
Sabe que vendrán
tempestades de hojas a enterrar su mirada,
por aquel corazón que te dejo alquilado
y al que sigues llegando como a tu propia casa.
La lluvia cuando venga
no tocará ni un pliegue atravesado de su espalda,
chocará en las fachadas, abrirá las ventanas
esas que muchos cierran
por no ver la derrota ocupando sus salas,
el agua entrará
por la memoria de las grietas blandas,
por los desagües prietos de vidas arruinadas,
por la esperanza clavada en el tablón de anuncios
de una portería que cuida la desgana,
y ella
pondrá una luciérnaga blanca
en todos los altares, en todas las llagas
donde el ambicioso mundo no alcanza.
Ese día, 
huirá de bellas durmientes no despertadas,
y mascará el pienso del pasado entre los dientes,
pidiendo un trago del futuro claro en aguardiente
antes de un té amargo y caliente,
entonces,
le hablará a la nueva vida desflorada
de aquello que vendrá,
de los deberes pendientes,
de las deudas de amor aún no cobradas.



miércoles, 20 de mayo de 2015

Viaje a la orilla verde


El cielo vive seco
en la orilla verde,
en la playa sin futuro que me brindas,
en la sal dulce del agua tostada,
en la vida asustada que encarnas.
Un coche se acerca y nos secuestra,
somos grava tirada en el camino,
ramas que se tocan
cuando la lluvia cae, y mansamente,
se marcha.
Siento el volumen de tu cuerpo sin ser mío,
y lo que sucede,
sucede en tercera persona,
donde no estamos ninguno de los dos,
donde no importan las sombras,
donde no somos, cuando ser sobra.
Cruzo el oro aferrada a tu mano sin saberlo,
y por primera vez, te miro,
te dibujo,
te sonrió,
me despierto.
En tu pupila oscura
arde el acento de la frase quemada,
el tópico silente del ayer preso,
cárceles de celos bloqueadas de amor,
el alcohol de un dolor consumido y deshecho.
Tus manos huelen a tierra escarpada,
al sudor de flores rojas que no llegan a casa,
a sueños blandos y enfermos
que acuna la noche triste
si viene embarazada,
mientras,

tu vida y mi vida callan
esos sucesos banales que no dicen nada.
Te mueves, y me muevo,
como una invitación mutua a una utopía clara,
a un desvío, a un deseo que no apruebas,
a una adivinanza asida en la grieta de labios
que no hablan.
Soy la mujer que en un día de sol
el destino coloca a ciegas

borracho y perturbado,
y aún así,

mis ojos tan vecinos a los tuyos
en algún raro momento,
te amaban.
Abro un hueco a la semilla que lanzas,
al hueso de la fruta que nos falta,
a ese pensamiento entre palmeras
que emites de costado hacia la cama.
Seguimos mal sentados,
uno al lado del otro,
en un silencio armado que nos guarda,
y pido una palabra
y la palabra llega, con su flecha y descarga,
entonces, la libertad se apaga.
Vuelvo al suelo vendido donde jugué de niña,
a la barra de pan,

al llanto en el cristal de la ventana,
no sé qué es lo que pasa,
vuelvo a la niebla, a la aguja enhebrada,
al viento del deshielo,
vuelvo a la orilla verde,
en un coche
con la vida cercada.