mejorlavidasimple

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lunes, 26 de mayo de 2014

Hora

Encuentro dunas y erratas en los besos dormidos,
arena blanca y gruesa por piernas arropadas,
tengo un silencio crudo refugiado conmigo,
soy cuerpo solitario que levanta.

El humo de la noche deja la carne tibia y hundida en emociones,
hay estelas abiertas por palabras sin frases,
y hay pensamientos fríos posados como insectos en el agua,
soy esa presa fácil que se viste y anda.

Desciendo la escalera a oscuras asida a tu lado ausente,
cruje la madera y el mundo no despierta,
quiero esquivar los lobos que duermen en la puerta,
siento mi propio peso al abrir las aceras,
soy ese abrazo largo recogiendo la mesa.

Antes de este lugar, hubo hojas sueltas,
gotas secas de barro duro en la vereda,
y no ha cambiado nada desde que no hay estrellas,
nada puede cambiar sin tu presencia,
soy la mano en el pecho que respira tensa.

Tengo la misma cara del destino imperfecto,
la mirada de vidrio verde en la botella,
la tormenta y las ondas de un pensamiento a solas,
ese olor de las piedras que regresan,
soy hora tal vez, pero no sé cuál de ellas.
 

jueves, 15 de mayo de 2014

Despertares

Abrigué mi corazón,
le aparté del calor de tus manos,
de la lumbre intermitente de tu cuerpo,
del recuerdo acalorado de otros ojos.
Le arranqué de tus brazos,
porque no eras arena blanda,
ni el descanso involuntario en la tarde mojada,
porque un nudo en la garganta
no me dejaba moverme,
ni explicarte.
Me viste recoger rápido
todo lo inmaterial que suelo llevar puesto.
Agradezco la falta de preguntas,
no había fácil respuesta.

No te gustó el pañuelo al cuello,
los viajes de meses, siempre lejos,
mis ganas de estar en la frontera,
de defender la fragilidad,
la no-violencia.
Sacudí mi ropa con un gesto sincero,
para dejarte allí lo que no fuese mío.
Y no encontraste nada que decirme,
mejor así,
las palabras que no aciertan,
acaban en el suelo sin defensas.
Elevamos
los ángulos cerrados de los labios,
despidiendo la noche con dos leves sonrisas,
el resto de nosotros,
se mantuvo discreto.
Desanduve la calle
misma estación,
mismo vagón de metro.
Al salir, recuperé el sol,
el presente imperfecto,
ese murmullo de un fado callejero,
el latido fiel y doloroso del tiempo.

viernes, 9 de mayo de 2014

Simple declaración de amor

Simplemente no supe
retenerte,
simplemente pasó media vida
sin que estuvieras,
y no perdono
que los vientos trajesen tu llave
y la perdiera.
A veces, como hoy,
mi piel es cristal que quiebra fácil
que tolera poco la tristeza,
ese denso silencio que aparto en el plato
frente a un hombre que confundí contigo.
Simplemente
ya no puedo esperar a que aparezcas.
El último hilo de tu nombre se deshace
y no consigo elevar la marioneta.
El mundo y la calle
me asaltan con violencia cuando voy a buscarte,
no quieren que me aleje
yo creo que temen que no vuelva.
Simplemente no tengo
el coraje para amarte,
ni seguir el texto
en el punto y aparte que dejaste,
será por eso que, simplemente,
te pierdo.
La vida simple, ya sabes,
nace de una lámpara de aceite,
de un territorio minado de quimeras.
Y ahora debo romper
las redes que me encuentro cuando duermo,
barrer pétalos, periódicos desechos,
tazas frías de té, ojeras y ánimos viejos.
Simplemente no supe, y no sé,
si todavía deseo
tu llave y aquel texto.