mejorlavidasimple

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domingo, 29 de enero de 2012

A destiempo

Salgo a respirar las historias que dejan las carteras gastadas,
de quienes corren cansados a la guarida alumbrada de una oficina.
Tropiezo con sueños despeinados
que cayeron al suelo por descuido;
con madres que aun surcan el invierno
para acercar a sus hijos hacia ese futuro incierto
de escuelas que no enseñan nada de lo real ni de la vida.
Una tenue preocupación humana,
me hace dudar de cuál es la calle que me acerca a la frontera de la razón,
después de atravesar los sentimientos.
Corrijo la postura de mis hombros,
para liberar la madrugada bloqueada en el iris de mis ojos.
Me quedo apoyada en el puente,
y dejo que el sol salga también por las nubes bajas
que acumulé anoche en mi pecho.
De nuevo amanece,
aunque sea a destiempo.

lunes, 23 de enero de 2012

El reloj y el silencio

Salgo a recibirte y sujeto las manillas del reloj sin que te des cuenta.
No se rompe el silencio.
Subo por el cristal oteando el día que ha oscurecido,
y dejo que el tiempo se organice solo.
Sin contar las horas, se vayan o vengan.
Todo momento es un sencillo presente.
Perdí los zapatos debajo de la silla, y llego descalza al concierto.
Presiono mi centro de gravedad sobre un suelo alumbrado
por las luces tenues que recorren los pasillos del avión en el que hiberno.
Confío en la tierra firme que a todos sostiene.
Toco el carmín de terciopelo, ese primitivo de la butaca vieja.
Me siento y escribo sobre el pantalón
la primera parte de un beso que dejo incompleto.
Desde esta esquina, lo que vine a buscar tardará en llegar.
Rompe el silencio, el reloj al caer.

viernes, 13 de enero de 2012

Al año que se retira y se viste

Al año que se retira, y al que se viste lento e inquieto
a ese que no quiere emprender camino sin ti,
que hace preguntas familiares y ajenas.
Al año que viene cubierto del infinito donde todas las historias,
las guerras y los abrazos quedan por dibujar y son posibles.
Que queden las historias y los abrazos,
que el viento se lleve las guerras
a un oscuro rincón donde no puedan ser alimentadas.
A este año que se acuesta silencioso a mi lado,
sin reconocer todavía el cuerpo que late cercano.
Por las mañanas, muestra que, si todo funciona,
tendrá tiernos colores y notas en los días pares del calendario,
con luces y miradas bellas en los impares.
Y si no funciona, buscaremos el camino de regreso,
la senda de los perdedores que conduce a la victoria.
Tal vez, por Madrid, andamos a la misma hora por calles paralelas,
o cruzamos el semáforo con direcciones opuestas,
tal vez, te perdí cuando entraba en Fnac pensando en aquel libro,
y tú salías por la misma puerta.
Quizá cuando pegada a un bello retrato de la exposición de Sábato,
miraste la foto desde mi espalda.
También es posible que no nos cruzásemos.
Yo ebria de tanto sol de invierno y de la marea alta de los días de fiesta.
Madrid se hizo pequeño sólo desde el aire.