mejorlavidasimple

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viernes, 10 de noviembre de 2017

lo que no se toca

es
un error inexplicable y definitivo
que está en el pasado
intocable.
como una punta de lanza
un alfiler de solapa
un duelo tuyo y ajeno que marca tus canas.

es
una falta y se queda
no se la lleva nada ni nadie.
un mármol clavado en tu bazo.
un tablero frío
una desilusión temprana.
y hará de ti
una larva inquieta y callada,
una oveja esquilada que ve tirada su lana.
te hará
insegura de manos
de voces
de las cosas que has escrito o has dicho en noches como ésta
antes de cerrar sin pestillo
la puerta.

tu fallo
es la hoguera que abrasa los puntos cardinales de la lengua.
la madera y todo lo bueno
se quema,
arde entre tus piernas cruzadas bajo la mesa.
la vida resbala deprisa por un plano inclinado,
baja con su débil risa,
miles de metros de caída y una única certeza,
no hay ni habrá huída.
porque
el ayer no se toca
no se detiene, mujer.
no te conviene.

mañana
en una habitación cualquiera
las sombras en las paredes
pronunciarán tu nombre para que te quedes.
quieren
tu alma sin destellos
dejar los peces sueltos,
quizás,
poner verano en tu invierno.
todos saben que cada cierto tiempo
cometes un error
una falta
una quebrada que debilita tus ganas.
todas saben
que el pasado no se toca,
no se vacía, mujer,
sólo provoca.
el pasado no se cambia,
se marcha,
y con mirar atrás
no lograrás la calma.



viernes, 27 de octubre de 2017

desamor

los cuerpos,
los que conjugan verbos cuando el acto de nombrarlos
trae ansia a los huesos.
esos cuerpos
y esta soledad con un collar en el cuello
pasando entre tus piernas para que al menos hoy
puedas verla.

la piel tatuada que ya no cicatriza.
la tinta se mueve sobre la herida como aguja sobre la vida
mientras las manos mojadas
se mueven

a escondidas.

te tocas los labios
que nunca has pintado.
que nunca has decorado.
te tocas los ojos
que nunca has decorado ni pintado.
y el paso de un vagón viejo
contrae el músculo izquierdo de tu pecho.
y te quedas ahí,
dispuesta a perderlo todo
a ceder de nuevo.

alguna mañana

frente al espejo
cortas tu cabello con un gesto

como antes lo hacían sus dedos.
cintas de tela arando tu pelo.

y se desenfocó
el momento.

y ahora cuando regresa
te apoyas en el pomo de la puerta.
das paso al miedo
a la corriente
al vértigo del recuerdo,
a esa humana sensación de estar viva y triste al mismo tiempo.

caducas con las hojas del jardín
y hueles a desamor
pero ¿quién no?



domingo, 22 de octubre de 2017

ser extraños

yo
no debería escribir.
lo hago
para invocar lo que nos hemos prohibido.
para entender
que a dos extraños
como nosotros,
les cabe a partes iguales la duda y la certeza,
el deseo y la indiferencia.

a ti y a mí,
no nos atan los días con la misma cuerda.
respiramos plenos en la ausencia.
no conocemos la dificultad que encuentra el aire
cuando entra
en un pecho enamorado de alguien.

pero
a veces,
basta un correo electrónico con mi nombre completo
para que suene la alerta
y el ganado encerrado escape de cansancio.
para que vuelvan las gaviotas sueltas,
el mar de fondo,
la sangre revuelta.

entonces
me pongo una venda gruesa y negra.
me ignoro
me dejo atrás
me deshago de mí como quien no quiere testigos ni conciencia.
llamo al olvido para borrar quien soy y lo vivido.
borrar que en otro lugar
hay una tierra que me da cobijo
un hombre esperando
un excaso sueldo
un trabajo precario.

yo
no debería escribir esto.
recuerdo
los dos minutos que estuvimos solos en el hotel repleto,
y no han vuelto.

a ti y a mí
nos come la selva,
nos falta un soplo de arena.
no nos llamamos, no nos hablamos,
porque
estás bien sin mí
y yo sin ti,
porque moramos en esas otras vidas
donde unas manos torpes
nos abrigan.

si alguna vez,
si otro año,
si en otro momento
nos volvemos a ver y somos dos extraños
como ahora,
no me dejes marchar.
no rondes mi cuerpo si no cierras con llave esta puerta.
estoy dispuesta a pactar conmigo,
a dar lo que pida el destino a lo prohibido.
y si no puede ser
ni antes
ni después
como hasta ahora,
no hay nada que perder

nsda que retener.

Y todo irá bien.

hasta que un día,
un correo,
un ascensor en el piso tercero,
un golpe de suerte pendiente
nos despierte el vértigo en el vientre
y abra la jaula con cualquier pretexto
para que
los pájaros libres
hagan el resto.




sábado, 14 de octubre de 2017

aquella

aquella sequía la ganó el silencio.
aquella de la que no hablaste
de la que no hablas.

aquella ocupa el templo.
abrasa el cactus que riegas a las siete
sin haberte ajustado por dentro.

aquella planea sobre tus restos
deja una sombra falsa por medio.
aquella finje ser agua en el pozo
de los besos secos.

nunca quiso irse.
la sed es la silla desocupada que alumbra la lámpara del techo.
ninguno de tus órganos golpeó a tiempo.

aquella hoy es ésta
que de nuevo será aquella.
aquella de la que no hablas
porque el futuro es un ramo de palabras que callan a tientas.

puedes.
deja la nevera abierta,
llenalá de piedras rotas
pequeñas
imperfectas.
deja que el suelo se descalce, que ponga sus zapatos en la puerta.
la casa es el lugar donde pastan los cuerpos
las ovejas.

aguanta serena
aguarda en la trinchera.
ajusta tus curvas a los sacos de arena
y espera.
presiona con una mano la herida,
con la otra,
no sueltes la vida.
agárrala
hasta que lleguen las nubes negras
y se beban la sequía
que te dejo muda
aquel día.

lunes, 25 de septiembre de 2017

la recta final

si esta casa se queda vacía
¿se vaciarán los cuerpos?
¿se borrarán las marcas de los dedos
las pisadas?
¿qué pasará
con la piedra
con el ladrillo deshecho?
quizás,
la ausencia
dejará el pasado por los suelos.

y cuando alguien entre,
si alguien entra algún día después de mucho tiempo,
mirará las paredes que no están pintadas
pero estuvieron.
mirará los cuadros
colgamos en los huecos
colgados en el aire,
los collares balanceándose en el cuello que no es
pero que fue
mientras hubo otro cuello
y duró el apego.

o tal vez,
los cuerpos vacíos darán la bienvenida desde el cuarto
al individuo que avanza saludando.
materia humana sobre un lienzo,
movimiento de pasos que altera el silencio
el útero pequeño.
un alguien que no se queda
para no sentir el abandono cerca,
para evitar el golpe que asesta
la soledad de otros
en el fondo del ojo.

si esta casa se queda vacía
sin plantas, a la deriva
sin rezos entre labios
sin el vaho del espejo alargado,
la cortina del baño transparente
será
sólo
un recuerdo en el ambiente.
caerán los cristales que pararon las grandes tempestades
el fuego del infierno
los éxodos
que ocurrían dentro.
la inclinación de los muros reducirá el espacio
apretando los libros comprados
que no fueron usados.

¿qué pasará?
el deterioro hará saltar los plomos
la luz buscará otro foro.
habrá olores pegados en los platos
arrugas en el techo
en los grifos cerrados
en los pechos secos que fueron derramados.
habrá muebles perdidos con la muerte silbando en sus oídos.

será la recta final.

la casa se quedará
sin calor de hogar, sin cuentas que pagar
sin vida animal ni artificial.
y aparecerán poemas disecados
pinchados en la puerta del armario,
todavía frescos
todavía húmedos o borrachos.
porque
a veces
pasa
que las casas se vacían
y las palabras se quedan
para escribir lo que los cuerpos llenos
no podían.


 

martes, 19 de septiembre de 2017

estudios superiores

a mi lado
las flores se contagian de cólera y malaria,
los ríos derraman su sed por las esquinas y dejan

la boca sucia,
un tacto diferente en mis dientes de cúrcuma
.

aquí
aprendo lo que no aprendí contigo,
que hay calles que el sol no calienta,
que puede el corazón morder sus riendas.
aprendo
a destruir el deseo, el destino,
las líneas de la vida, los renglones torcidos.
aprendo
a vender el invierno en un sola mañana aunque sea una mala jugada,
a sacar las piernas por los hierros de la cama,
y a echar de menos los poros de otras sábanas.
aprendo
a no querer del amor absoluto
nada.


aquí
aprendo,
espero el huracán sobre un puente colgante
y trago toda la fiebre que no supe curarme
todo el alquitrán
toda la niebla de mis pies
al levantarme.
porque hay cosas que pasan
cuando los dioses vienen con sus nubes blancas
y te aplastan.


aquí
aprendo
que no es posible alcanzarte aunque estire los brazos cuando estás delante.
que existe la realidad, no los sueños.
que no hay personas libres
porque nadie

en verdad
quiere serlo.
que hay esclavos por voluntad propia, por consuelo o por afecto.
que uno muere rápido
si cada noche huye del beso del tiempo,
si a cada momento
mira la pequeña pantalla que golpean sus dedos.

aquí
aprendo
soltera de razones y cortes de pelo
a no conjugar los verbos.
aprendo
que los planes están para romperlos,
que las plantas y el mar nacen perfectos.

que discutíamos
siempre
por el negro dinero.

hay cosas que pasan
a mi lado
como personas que pasan.
tú debes de haber venido.
el té está preparado, las cortinas abiertas,
las migas en el plato, gotas de cerveza en la nevera.
debes de haber venido,
pasado por aquí como pasan las cosas,
para ser atendido

visto
tal vez, querido.
pero no puedo ocuparme de ti,
debo aprender
lo que no aprendí
en tanto texto hervido y tanto amanecer
cosida
contigo.


martes, 22 de agosto de 2017

luces negras

la luz se va,
se golpeó con las paredes
en plena adolescencia
perdió su virginidad
se pringó de inocencia.
la oscuridad borró su color
la bruma manchó sus puertas.
yo estaba
allí
encerrada
con ella.

el miedo calentaba
sufrí de pereza.
el brillo
dejó que sus hijos encendidos
perecieran.
nada de lo que escribí vale esta herida
este sufrimiento de agua
esta cadena perpetua.

no hay sangre
pero las manos tiemblan.
nada de lo que diga
aquí
resucita las horas inertes,
el pasado es piedra.

hay un sol cargado de deshechos
de estiércol
de restos.
y un lago hundido donde mi debilidad flota.
es absurdo lo que no tiene sentido ni remedio.
después de tanto tiempo
sé que el pinchazo se irá
pero no el agujero.

este error
me caduca
me desprende del vientre sereno
pisa los tejidos arrugados
los tiñe de acero.
me recuerda que hay decisiones
tomadas por mí
que me devoran por dentro
y en silencio.

no hay alegría ganada ni perenne.
tal vez
todo es como ese amor que es mejor no tenerlo,
sólo imaginarlo
soñarlo
pensarlo como lo que puede ser
y no está siendo.
no creo,
pero junto las manos
y lo intento,
en un acto involuntario y reflejo
quizás
rezo.
yo misma puse estas luces negras sobre el espejo
y no puedo retroceder,
las blancas,
se están yendo
.